Destino El Neveral y alrededores
(Senderos de pequeño recorrido PR-126 y PR-127)

Mapa Ruta a Pie

Localización Jaén Capital, zona próxima al Castillo de Santa Catalina

Mapa de Localización

Veremos Muralla de Jaén, Parque Periurbano el Neveral y alrededores, cerro del Mortero y cerro de la Mella

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Distancia 11 Km. aprox. (recorrido circular)
(PR-126: 4,5 Km., PR-127: 5,6 Km.)
Dificultad Baja, no hay pendientes excesivamente pronunciadas, transcurre por senderos y caminos bien señalizados
Tiempo 3 horas aproximadamente a ritmo normal
Sugerencias Llevar agua, cámara fotográfica y algún tentempié si se desea. Preferiblemente botas de senderismo
Inicio En el transformador de luz que hay frente al bar "Sobrino de Bigotes", en la carretera de Circunvalación.
Recorrido En el punto de inicio encontraremos un panel explicativo de la ruta que vamos a seguir (los senderos PR-126 y 127), con indicaciones sobre distancias y los hitos a seguir (líneas paralelas blancas y amarillas pintadas en estacas clavadas en el suelo o sobre las rocas existentes junto al sendero).
Desde aquí ascendemos por el camino denominado popularmente en la capital "La Trocha", que avanza a través del pinar existente en las faldas del Castillo de Santa Catalina. Unos metros más adelante atravesamos la muralla y tras ésta un pequeño olivar, tras el que el bosque de pinos volverá a engullirnos de nuevo. Al entrar de nuevo al pinar el sendero se bifurca: a la izquierda, la tradicional "Trocha" hasta Caño Quebrado (por donde descenderemos a nuestro regreso), y a la derecha, el PR-126. Las estacas en el suelo con líneas paralelas amarillas y blancas nos indican que debemos seguir por éste último (las dibujadas en forma de aspa indican todo lo contrario: dirección errónea). El estrecho sendero discurre durante unos dos kilómetros entre pinos y encinas, picando ligeramente hacia arriba pero sin mucha pendiente. Al acabar el pinar salimos a una pista más ancha (de unos tres metros) y desde aquí podemos ver a nuestra derecha una preciosa vista del cortijo de la Zarza. Donde acaba el bosque es posible que diversos pinos talados nos corten el paso, pero no hay mayor problema superándolos o dando un pequeño rodeo. Siguiendo por este camino que va bordeando la linde de los pinos de repoblación, nos encontramos una señal de madera que nos indica la dirección del Neveral, a unos 500 m. a la izquierda. Se sube un repecho algo pronunciado y enseguida estamos en la parte posterior del Hospital. Aquí abandonamos el PR-126, giramos a la derecha y campo a través, siguiendo cualquiera de los muchos senderos que hay, siempre cuesta arriba, debemos toparnos con la pista forestal que parte desde la zona recreativa del Neveral. Siguiendo la misma, llegamos a una nueva bifurcación. Vemos en este cruce una señal de madera que indica la dirección de la Fuente del Piojo hacia la derecha, que es la que tomaremos. Ya estamos en el PR-127. Tras un kilómetro llano en suave descenso, por un camino ancho y siempre siguiendo las marcas blancas y amarillas, pasamos un barranco con doble curva izquierda/derecha y subimos una pronunciada pendiente de unos 200 m. en la que suele haber pinos talados a ambos lados del camino. Dejamos por un momento el pinar para seguir a través de monte bajo y matorral, donde el camino se suaviza de nuevo, así hasta que el camino hace un súbito giro a la izquierda y se sube una pronunciada pendiente de unos 100 m. y en mal estado, ya que suele haber agua y las troneras o barranqueras que forma la misma provocan la presencia de bastantes piedras sueltas y barro, por lo que habrá que subir con cuidado. No obstante, a nuestra derecha podremos contemplar un impresionante paredón natural de enormes bloques de piedra que parece obra de gigantes, y a nuestra izquierda la vista se pierde en la campiña jaenera, con el cortijo de la Zarza en primer plano. Al culminar esta subida, y en una pronunciada curva a la derecha, las marcas blancas y amarillas nos invitan a abandonar el camino por el que hemos subido y tomar un sendero que parte a la izquierda. No obstante, aconsejo seguir por el camino unos 50 metros más para contemplar las vistas que pueden observarse desde la cima. Después volveremos sobre nuestros pasos y tomaremos el sendero marcado. Desde aquí todo será en descenso hasta el punto de partida. Entraremos en el impresionante valle denominado "El polvorín", con los majestuosos cerros del Mortero y de la Mella a nuestra derecha, en medio de un silencio sobrecogedor (si vamos solos, claro). Merece la pena detenerse un momento a escuchar el susurro del viento en este punto. Siguiendo las marcas blancas y amarillas tomaremos un sendero estrecho que transcurre paralelo a la pista forestal, hasta la bifurcación donde está la señal de la "Fuente del Piojo", que tomamos a la ida. Cruzamos el camino y frente a nosotros vuelven a aparecer las estacas con las marcas blancas y amarillas señalizando un sendero que, pasando junto a los depósitos de agua del Hospital del Neveral, nos llevará hasta la zona recreativa, donde acaba la pista forestal. Desde aquí, seguimos descendiendo por la carretera hasta llegar a Caño Quebrado (cruce donde se toma el desvío hacia el Castillo). Podemos aprovechar para repostar agua en su fuente. Abandonamos la carretera y tomamos un sendero que sale a nuestra izquierda (la popular "Trocha"),  por el que descenderemos hasta el punto de inicio.
Notas Notas: Creo que es un recorrido atractivo por varias razones:
1.- Para los que residen en la capital, puede hacerse desde la puerta de casa sin necesidad de desplazamiento en vehículo. 
2.- El recorrido se hace casi íntegramente por senderos y caminos rurales, con un mínimo tramo de asfalto.
3.- El hecho de estar señalizado puede resultar divertido al ir siguiendo las marcas (algunas están pintadas en lugares "insospechados" como piedras y troncos de árbol) y en cualquier caso es un buen entrenamiento para los que se inician en senderismo.
4.- El recorrido, si bien algo largo, no es demasiado duro en cuanto a desniveles, y los paisajes son impresionantes. Al no poder ser transitado por vehículos, no nos molestarán ruidos (salvo algún que otro motorista en la parte final)
5.- Al ser un recorrido circular, siempre estamos viendo algo nuevo y no tenemos que volver sobre nuestros pasos
Colabora José Aranda
Bibliografía Impresiones y notas recogidas sobre el terreno

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©Rafa Martos